SOFOCADA POR EL SOL, LA CONTAMINACIÓN Y LOS COSMÉTICOS, LA PIEL PUEDE VERSE MUCHO MAYOR DE LO QUE EN REALIDAD ES. LAS OPCIONES PARA PERFECCIONARLA SON INTERMINABLES. APRENDE A BATALLAR CADA PROBLEMA

PIEL NARANJA
En mayor o menor intensidad, 90% de las mujeres sufren de celulitis. En condiciones normales una persona tiene cinco milímetros de grasa entre la piel y el músculo, pero con celulitis este grosor puede ser hasta de 60 milímetros. Lo que sucede es que las fibras alrededor de la grasa se endurecen, se comienzan a retener líquidos y se van brotando hoyos y rugosidades en la piel. Esta condición está muchas veces condicionada por la genética, así que las chicas podrían predecir el futuro de su piel al ver la de su madre. Pero aparte de esto, la celulitis también puede ser el resultado de fumar, usar ropa ajustada que corta la circulación, por consumir carbohidratos refinados y alimentos altos en sal y grasa, entre otros.

TIPOS DE CELULITIS

SUAVE: Es más notable ya que no ataca al músculo como tal y afecta áreas grandes de piel flácida.

DURA: Suele presentarse en cuerpo atléticos. Es difícil de detectar a simple vista, pero también es más complicada de atacar, ya que está concentrada y pegada al músculo.

Para “desacolchar” la silueta hace falta combinar varias técnicas: una alimentación equilibrada, incluyendo proteínas como pollo, pavo y atún que previenen la inflamación. Estimular la piel con masajes y cosméticos anticelulíticos que contengan cafeína. Practicar mucho ejercicio; las plataformas vibratorias (Power Plate) movilizan las fibras musculares más que ningún otro ejercicio, también las sesiones de aquafitness con presión hidrostática aportan resultados muy favorecedores. Adicionalmente, se pueden utilizar medias de compresión que combaten la retención de líquidos y estimulan la circulación.

Todo el mundo está hablando de la criolipolisis, un tratamiento que se encarga de eliminar la grasa bajando la temperatura corporal de la piel a un nivel profundo, rompiendo las células que forman el tejido adiposo, ya que la grasa tiene un comportamiento especial al enfriarse.