Mucha gente sabe que a la hora de hablar de protección solar el objetivo es mantener a raya tanto los rayos UVA como los UVB. Sin embargo, muy poca gente por desgracia sabe que el índice SPF (Protección solar) sólo establece la protección frente a los rayos UVB. Es decir, un producto con SPF 15, 30 o el que fuera sólo indica que multiplica la protección natural de la piel por 15, 30 o por lo que fuera respectivamente frente al riesgo de quemadura. Y es que efectivamente, los rayos UVB son los rayos involucrados en las quemaduras, mientras los UVA son esencialmente rayos que envejecen y generan arrugas y cáncer (recuerda UVA, A de aging o envejecimiento; UVB, B de burning o quemadura).

En definitiva, el SPF no tiene relación con la protección frente a los rayos que envejecen y generan cáncer de piel, así que la cuestión no es en absoluto menor. Mientras los rayos UVB tienen el estándar universal SPF, no existe ningún estándar obligatorio ni unificado respecto a la protección UVA (los estándares UVA que algunas marcas voluntariemente emplean en su etiquetado son el japonés PA, el PPD, o el australiano, pero ahora no voy a profundizar en esta cuestión). El problema más grave es que incluso podemos encontrar en el mercado productos con SPF (básicamente suelen ser hidratantes con protección solar) que carecen absolutamente de protección UVA. Si bien casi todos los productos específicamente diseñados para la protección solar son de amplio espectro (entiéndase siempre UVA/UVB), debes estar siempre alerta de que un SPF (protección UVB) está acompañado por filtros UVA. Así que debes buscar en la etiqueta o en la lista de composición (o INCI) al menos uno de los siguientes ingredientes, que son los que protegen de los rayos UVA (obviamente diversos de estos ingredientes juntos redoblan la protección UVA):

Avobenzona o avobenzone (Butyl methoxydibenzoylmethane en la lista de ingredientes, o Parsol 1789 en la leyenda del producto)

Mexoryl SX (Terephthalylidene dicamphor sulfonic acid en la lista de ingredientes, o Ecamsule).

Mexoryl XL (Drometrizole trisiloxane en la lista de ingredientes)

Óxido de zinc, o Zinc oxide.

Dióxido de titanio, o Titanium dioxide. (se considera protector UVA pero idealmente debe estar acompañado por otro de los de esta lista porque no acaba de cubrir completamente los UVA largos o UVA-I)

Tinosorb M (Methylene bis-benzotriazolyl tetramethylbutylphenol en la lista de ingredientes, o Bisoctrizole).

Tinosorb S (bis-ethylhexyloxyphenol methoxyphenyl triazine en la lista de ingredientes, o Bemotrizinol).

Es importante reseñar que los filtros Mexoryl SX y XL son una patente del grupo L’Oreal, por lo que sólo lo encontrarás en productos de sus marcas (como Vichy, La Roche Posay, Lancome, Helena Rubinstein o Biotherm entre otras). El Mexoryl SX fue finalmente aprobado en EEUU como filtro solar en el año 2006. Por su parte, los filtros Tinosorb (tanto S como M) sólo se comercializan en Europa. Y es que al menos en protección solar, el marco legal europeo está por delante del norteamericano (en Europa se aprobó el merxoryl como filtro UVA 13 años antes que en EEUU y disponen en exclusiva de los tinosorb).

Así que no te la juegues; si la protección solar (a diario) es imprescindible, ésta no puede tener sentido sin una adecuada protección UVA. En caso contrario, la alternativa que queda es el envejecimiento prematuro, arrugas, manchas y aun riesgo de melanoma.